Pantalones oxford, mi obsesión

Segura que muchas lo conoces como pantalones campana, pata de elefante o acampanados, pero el término correcto es “oxford”. Se usaron en la década de los 70’s convirtiéndose en una pieza clave de esta década y así un must si se quiere lograr un look boho.

Como toda en la industria de la moda vuelve, con alguno que otro cambio, los pantalones oxford volvieron en los años 2000 con el tiro a la cadera (a diferencia de hoy día que puede ser cintura o semi cintura – gracias a Dios), para desaparecer casi por completo llegando al 2010 y siendo el pantalón pitillo la prenda inferior por excelencia.

Sin embargo, estos pantalones, que a mi me resultan fabulosos y ya les digo por qué, volvieron hace tres años con la tendencia boho chic (tendencia que combina la ropa bohemia con una más clásica y glam para el día de hoy).

Es así que podemos encontrar estos pantalones en algunas tiendas que presentan este estilo como Zara, Forever 21, Mango, H&M, la colombiana Studio F, entre otras no tan masivas.

y, ¿por qué me gustan tanto? Creo que es un pantalón que favorece muchísimo a todos los tipos de cuerpo. Siempre que sea a la cintura o semi cintura, claro está. El tema es que en mi caso, como soy bajita de estatura (1.60) el ancho de la basta que llega hasta casi el piso hace que tus piernas se vean más largas, delgadas y estilizadas.

El pantalón oxford es una prenda muy versátil puesto que, dependiendo del color y el material, se puede utilizar para lograr muy casuales y hasta muy elegantes.

 

Chaleco y pantalón: Basement (hace mil años)

Blusa: Zara (Colección A/W 2017)

Bolso: Bon bonite