Un vestido para una boda muy especial

Hola chicas, ¿cómo están? Yo estoy muy bien, con energía para toda la semana (creo) y con muchísimas ganas de enseñarles las fotos del vestido que llevé a la boda de mi mejor amiga este último sábado.

El vestido fue una elección de última hora, y por ello, tuve muchos correteos, pero que valieron totalmente la pena.

Escogí este vestido que está hecho en la parte de arriba de gasa y pedrería y en la parte de abajo de raso con gasa.

¿Por qué lo escogí? Porque si bien sé que no es un color de verano (amarillo, rojo coral o rosa cuarzo) siempre me ha gustado cómo se ve en mi los colores tierra, más allá de la temporada, el clima o la ocasión.

Como era una boda, procuré, dentro de los colores tierra que me gustan tanto, irme por uno que sea marrón y no tan nude o beige para no asemejarme a la novia y el blanco de su vestido. Así, lo complementé con joyería dorada que creo van en tono con mi piel y mi pelo.

Finalmente y para terminar este post express creo que más allá de las tendencias y los colores, lo más importante es que uno se sienta súper bien con lo que lleva puesto, que el color que  uno usa le quede espectacular por fuera de si se lleva en invierno o verano. Hay ciertas tendencias que nos sirven de guía, de hecho que las hay, pero la tendencia o la guía más importante la dicta nuestro corazón y la seguridad de nuestros pasos. Que no se nos olvide 🙂

¡Un beso para todas!